Razón del número

En el número anterior dedicamos las páginas de nuestra revista a reflexionar sobre el significado de los acontecimientos del mayo del 68 y constatábamos cómo su influencia, ha llegado hasta nuestros días, especialmente en el ámbito de los criterios y…

La perfección y los preceptos evangélicos se dirigen a todos

Quien «vive según la carne» siente la ley de Dios como un peso, más aún, como una negación o, de cualquier modo, como una restricción de la propia libertad. En cambio, quien está movido por el amor y «vive según el Espíritu» (Ga 5, 16), y desea servir a los demás, encuentra en la ley de Dios el camino fundamental y necesario para practicar el amor libremente elegido y vivido.

El santo Rosario, una oración universal

osep Torras i Bages, Obres Completas IX, Últimes pastorales, recull d’altres escrits, 1925, 102-103.
Para entender estos misterios, e identificar con ellos la vida del pueblo cristiano, la Inmaculada Virgen María inspiró a Santo Domingo de Guzmán la composición del Rosario, que ha sido durante muchos siglos, y es también hoy, la fórmula más general de la oración cristiana, la voz suplicante de todo el pueblo redimido por la sangre de Jesucristo

León XIII, el Maligno y la protección del arcángel san Miguel*

Las personas mayores de cuarenta años recuerdan todavía el rito de la misa vigente antes de la última reforma conciliar. Terminada la Eucaristía, el sacerdote, arrodillado delante del altar, generalmente entonces con el monaguillo a su lado, rezaba tres avemarías, la Salve Regina, una oración implorando la protección de la Virgen y san José, patrón de la Iglesia universal, san Pedro, san Pablo y los santos; una oración a san Miguel Arcángel