Santo
Tomás de Aquino
Doctor
de la Iglesia y Patrono de los estudiantes
Santo Tomás de Aquino,
Doctor Angélico y patrono de los estudiiantes,
nació hacia principios 1225 en Aquino
de noble familia, estudió en Montecasino
y en Nápoles, y allí se hizo fraile
dominico. Su deseo de pertenecer a la Orden
de Predicadores no era bien vista por la condesa
de Aquino, su madre. Por este motivo le hizo
encerrar en su propio castillo. Sus hermanos
para distraerle de su vocación religiosa
llevaron durante la noche a una bella mujer
a su habitación para que le sedujese.
Santo Tomás cogió con firmeza
un tizón encendido y ahuyentó
rápidamente a la mujer. Pronto se durmió,
y he aquí que dos ángeles le despertaron
y le ciñieron un cordón incandescente.
Desde entonces Dios le concedió la gracia
de no tener tentaciones de impureza.
Encerrado en la torre del
castillo no dejaba de rezar y leer los libros
que le lograba pasar un fraile dominico. Finalmente
con la ayuda de éste logró evadirse
y viajar a Colonia y París para estudiar
como discípulo de San Alberto Magno.
Alumno modelo, embebido en los estudios, poco
amigo de recreos y discusiones y moteado por
el nombre de "el buey mudo" mugirá,
según las palabrás de San Alberto,
resonando por todo el mundo.
Tomás era el primero
en cumplir los consejos que un día daría
a un estudiante: "No entres de golpe en
el mar, sino vete a él por los ríos,
pues a lo difícil se ha de llegar por
lo fácil. Sé tardo para hablar.
Ama la celda. Evita la excesiva familiaridad,
que distrae del estudio. Aclara las dudas. Cultiva
la memoria. No te metas en asuntos ajenos. No
pierdas el tiempo."
El papa le ofreció el arzobispado de
Nápoles, pero era otra la misión
de Tomás. Se la mostró un día
su maestro: la doctrina cristiana estaba en
peligro de contaminarse del aristotelismo averroísta,
importado de España. Era preciso absorberlo,
asimilarlo, cristianizarlo. Era la gran hazaña
a que estaba llamado Tomás, y que realizaría
soberanamente.
San Alberto traspasó
la cátedra de París a Tomás
para que empezara su labor. La inició
comentando a Pedro Lombardo, el Maestro de las
Sentencias, y asombró a todos por su
claridad y profundidad. Sus comentarios sobre
Aristóteles, su atrevimineto al "bautizarlo",
le atrajo la envidia y enemistad de muchos profesores.
Fue una lucha encarnizada, acosado por agustinianos
y averroístas. Sin embargo, su metodo
quedó consagrado al canonizarle el papa
Juan XXII el año 1324.
Tomás enseñaba,
predicaba y escribía. Sus obras principales
son: Sobre la Verdad, Suma contra gentiles,
comentarios al Cantar de los Cantares. Entre
ellas destaca no obstante la ingente Suma Teológica,
síntesis que recoge todo su pensamiento.
Armoniza el caudal filosófico y religioso
griego y cristiano, conciliación audaz
y lograda, una de las mayores hazañas
del pensamiento humano.
Su vida de oración
era profunda. nunca se entregaba al estudio
sino después de la oración, afirma
su amigo fray Reginaldo. Sus escritos sobre
el Santísimo Sacramento y sus sermones
nos hacen dudar si predominaba en él
el teólogo o el místico. Derramaba
muchas lágrimas en la misa y caía
frecuentemente en éxtasis. Una vez oyó
del Señor: "Bien has escrito de
mí, Tomás. ¿Qué
recompensa quieres? - Ninguna, sino a ti, Señor",
respondió.
un día tuvo una visión celebrando
Misa. Estaba por entonces escribiendo en la
Suma sobre los Sacramentos, y ya no escribió
más. "No puedo más, repetía
cuando le insistíana a que acabase. Lo
que he escrito, comparado con lo que he visto,
me parece ahora como el heno. No insistáis,
no puedo más".
Invitado por el papa Gregorio
X, se dirigió al concilio de Lyon. Se
sintió enfermo en el camino. le acogierno
en el monasterio de Fossanova. Herido en la
visión parcial, el 7 de marzo a la visión
plena.
"Biografía
de Santo Tomás de Aquino"
de Francisco Canals Vidal para profundizar
Artículos
sobre la síntesis tomista
de Ramón Orlandis i Despuig, S.I. para
profundizar |