|
LA
DEVOCIÓN AL CORAZÓN
DE CRISTO Y EL ESPÍRITU
DE REPARACIÓN

«Que si también por nuestros pecados futuros pero pre-vistos el alma de Cristo estuvo triste hasta la muerte, sin duda alguna consuelo recibiría de nuestra reparación también futura pero prevista, cuando el ángel del Cielo se le apareció para consolar su Corazón oprimido de tedio y angustias. Así aún podemos y debemos consolar aquel Corazón sacratísimo incesantemente ofendido por los pecados y la ingratitud de los hombres, por este modo admirable pero verdadero; pues alguna vez comose lee en al sagrada liturgia el mismo Cristo se uqeja a sus amigos del desamparo, diciendo por los labios del Salmista: «Improperio y miseria esperó mi corazón; y busqué quien me consolara y no lo hallé.»
Pío XI, Enc. Miserentissimus Redemptor
Temática:
El Corazón de Jesús en Juan Pablo II en la beata Teresa de Calcuta
El oficio de lectura del Sagrado Corazón
El padre Mateo Crawley
La fiesta del Sagreado Corazón en Paray le Monial
Entre el Cenáculo y Getsemaní
|